Sexualidad

The Kinsey Scale, la escala que define el nivel de homosexualidad

La Escala de Kinsey fue creada y nombrada por el biólogo Alfred Kinsey, y se encarga de establecer nada más y nada menos que 7 grados de “comportamientos sexuales”.

Este ranking va desde el 0, que significa que eres 100% heterosexual, hasta el X, en el que directamente eres asexual, es decir, que no sientes atracción sexual por absolutamente nadie.

Cada una de estas categorías tiene su explicación y esta escala sirve para ayudar a las personas que no tienen clara su orientación sexual a definirse. Si eres 100% hetero o 100% gay no hay nada más que hablar, eres un 1 o un 6 respectivamente. Pero en el caso de que sientas que no encajas dentro de esas definiciones, te puedes inclinar por otros números de la escala.

Entre el 0 y el 6 se encuentra el 3, que significa el balance perfecto entre homosexual y heterosexual, es decir, lo que conocemos popularmente como ser bisexual. A medida que tiendes hacia el 0 o hacia el 6, la heterosexualidad u homosexualidad predomina aunque no te cierras a relaciones esporádicas en la orientación no predominante.

Y como no hay nada mejor que descubrirlo por tí mismo, aquí tienes…

La Escala de Kinsey

0 Exclusivamente heterosexual
1 Principalmente heterosexual, con contactos homosexuales esporádicos
2 Predominantemente heterosexual, aunque con contactos homosexuales más que esporádicos
3 Bisexual
4 Predominantemente homosexual, aunque con contactos heterosexuales más que esporádicos
5 Principalmente homosexual, con contactos heterosexuales esporádicos
6 Exclusivamente homosexual
X Asexual, el individuo no presenta atracción sexual

En resumidas cuentas, la escala Kinsey hacía añicos la clasificación cualitativa para adentrarse en una descripción cuantitativa en la que las cosas se miden como se mide la temperatura con un termómetro. La idea es que todos podemos tener una parte bisexual, mas o menos evidente, y que eso, más que definir nuestra identidad, es una simple preferencia con umbrales o límites no siempre demasiado claros.

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