Sexualidad

¿Sabes lo que es el “edging”?

El edging es una técnica es bastante sencilla. Y es muy probable que, consciente o no, ya la hayamos utilizado sin advertirlo. Se trata, en esencia, de retrasar el clímax el tiempo suficiente para que el deseo crezca tan feroz que “sienta que va a estallar”. Así lo explica Ossai: “el edging es cuando usted o su pareja se acercan al orgasmo pero retrocedan justo antes de llegar al punto cúlmine; y luego recuperan la energía sexual para acercarse nuevamente. Es una de las muchas maneras drásticas de mejorar el orgasmo y la experiencia del tiempo sexual de una persona.

“Es ir hacia atrás cuando parece que vas a llegar al orgasmo y después volver a aproximarte”. Esta técnica del control del orgasmo implica el mantenimiento de un alto nivel de excitación sexual durante un período prolongado de tiempo sin llegar al éxtasis.

Es parecido a estar en una montaña rusa, en la que el orgasmo es el punto final del viaje. Para controlarlo tienes que identificar muy bien el momento de antes, por lo que practicar en solitario es buena idea. Debes concentrarte en las sensaciones que experimenta tu cuerpo para poder convertirte en un experto. “Aunque baje la erección y te centres más en complacer a tu pareja no te preocupes, casi siempre viene otra justo detrás y el orgasmo será mucho más potente. No solo aumentará la cantidad de semen, sino que también lo harán las contracciones que se dan con la liberación y producen un océano de placer”, agrega la experta.

La especialista utiliza esta analogía para describirlo: “Es como negarte a comerte esa galletita hasta el momento en que termines un trabajo, como una recompensa bien merecida”; y sigue: “No solo es algo psicológico, sino también físico. Hay un aumento en el flujo de la sangre hacia el área pélvica cuando se detiene el orgasmo y se continúa la estimulación”.

El edging no sólo es útil para los hombres. “Las mujeres también tienen erecciones del clítoris, por lo tanto el edging funciona tanto en ellos como en ellas. Combinar movimientos lentos y rápidos, circulares (o con un juguete sexual de diferentes velocidades) es la clave”, añade Ossai.

Deja un comentario