Sexualidad

Las zonas orgásmicas de un hombre que debes conocer

Las llamadas zonas erógenas, son áreas determinadas de nuestro cuerpo que nos provocan excitación cuando las tocan. Ya sabemos que acariciando y tocando correctamente los órganos sexuales, así como otras partes del cuerpo tales como la espalda, las orejas, piernas y cuello nos provocarán esa sensación de deseo y de querer vivir aún un momento mucho más íntimo.

Pero, aunque no lo creas, todo nuestro cuerpo posee cientos y cientos de terminaciones nerviosas por lo que hay varias partes de nuestro organismo que se convierten en perfectas fuentes de placer.

La curvatura del labio inferior
Nos referimos exactamente al punto central de tu labio inferior que prácticamente se convierte en la barbilla, pues en ese punto convergen decenas de terminaciones nerviosas, las cuales bien estimuladas provocan el máximo placer.

Se recomienda que para estimular esta zona debes besar al otro apasionadamente, succionando un poco y sutilmente esta parte de la boca. Con tu lengua, haz pequeños masajes de arriba hacia abajo y sorprende a tu hombre aprisionando el labio con tu boca, sensación que le provocará un tipo de descarga directa en el pene.

La manzana de Adán
Esta parte de la fisonomía masculina resguarda a la glándula tiroides, está íntimamente relacionada con todos los genitales.

Te recomendamos que lo acuestes boca arriba, con una almohada en la cabeza para que ésta levante un poco su cuello; moja tus labios y ve dando besos tiernos en la zona y cuando llegue al corazón de la manzana, utiliza tu lengua para seducirlo.

Los tobillos
Precisamente entre el talón y el hueso de los tobillos hay un punto nervioso que está ligado de manera directa a los genitales. Sabiendo esto, puedes iniciar la sesión romántica dándole un pequeño masaje en los pies, haciendo un poco de presión en esta zona.

También, durante el acto sexual, colócate cerca de las plantas y estimúlale apretando este punto, siguiendo el ritmo de sus movimientos, verás cómo con esto él alcanzará gran excitación.

Los pezones
Con la lengua recorre sus pezones y vez haciendo pequeños mordiscosque vayan subiendo de intensidad, lo cual le hará sentir cosas gratas en todo su cuerpo.

Perineo
Es la zona que va de los testículos al ano y es ahí en donde se localiza la próstata, una de las glándulas masculinas que poseen un poder altamente orgásmico.

Pocas veces se toma en cuenta esta parte del cuerpo, así que desde ahora provócalo dándole besos, caricias con la lengua, así como pequeños mordiscos y sutiles caricias con tus dedos. Si lo que quieres es que él alcance el clímax, entonces aprieta con mayor fuerza para que así ambos lleguen al orgasmo.

El pliegue entre los testículos
Es precisamente la parte en donde se juntan los testículos con la base del pene. Pocos exploran esta parte del cuerpo de sus parejas, dejándolos en el olvido y perdiéndose, quizá, de una oportunidad de oro para vivir una sesión candente de sexo.

La mejor forma de estimular esta área es acariciando la parte inferior de los testículos y ejerciendo un poco de presión en el pliegue; sube y baja tus dedos pausadamente en dirección hacia el escroto. Si lo haces adecuadamente, le regalarás a tu pareja un momento de infinito placer.

La punta del pene
Quizá siempre te esfuerzas en estimular por completo a este miembro y descuidas la punta, lugar en donde se concentran todos los nervios relacionados con la sexualidad masculina.

Así que la próxima ocasión, trata de estimular al miembro por completo. Podrías untarte lubricante en las manos y hacer un pequeño y delicado masaje con tus dedos o bien, rózalo con tus labios o frótalo en tu boca, sin llegar a nada más. Te aseguramos que le generarás a tu pareja una sensación inigualable.

Frenillo
Es precisamente la parte del pene que une el glande con el resto del miembro. Pocos en realidad saben que, acariciándolo de forma adecuada, le darán a su pareja el total de los placeres sin hacer un gran esfuerzo.

Las ingles
Es una de las partes más sensibles del cuerpo, sobretodo la cara interna de los muslos, así que recorre con tus dedos la pierna de tu pareja, desde la cadera hasta la parte interior de los muslos. Dale un plus acompañando esta acción con una buena sesión de besos y caricias con las cuales calentarás motores.

El ombligo
Según sitiosespana.com, el ombligo es una de las zonas erógenas más fuerte del cuerpo.

Trata de hacer caricias en la parte baja del ombligo hasta llegar al pene, esto hará que tu pareja se relaje e incrementa el deseo sexual, debido a las terminaciones nerviosas que se encuentran en el área.

 

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